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miércoles, 15 de octubre de 2025

Instalación Colectiva: "Aguas Arriba entre Líquenes, Sapos y Rayas" (CCN-UNNE, Noviembre 2012)

 Catálogo de la muestra en el Centro Cultural Nordeste (CCN-UNNE), Noviembre 2012. Prólogo a cargo de la Dra. Mariana Giordano "Estas imágenes se utilizan como archivo documental de la exposición".















TRANSCRIPCIÓN COMPLETA DEL CATÁLOGO (CCN-UNNE, NOVIEMBRE 2012)

Exposición: Instalación Colectiva: "Aguas Arriba entre Líquenes, Sapos y Rayos (Ensayos para un Paisaje Chaqueño)"

Autoría del Prólogo: Dra. Mariana Giordano

I. Territorios Íntimos, Naturalezas Simbólicas: El Paisaje Reimaginado por González, Natalini y Marcón

Paisajes ausentes?

El diálogo artístico que proponen María Victoria González, Mario Natalini y Osvaldo Marcón se centra en sus intercambios, discusiones e intereses diversos sobre el paisaje. De ahí también la necesidad de compartir espacios pictóricos como también estrategias expositivas, y a la vez convocan a otros artistas.

El paisaje natural entendido como un espacio vital atemporal, que sugiere las potencialidades simbólicas de una región. Si bien cada uno de los artistas resuelve de modo diferente la problemática del paisaje, en su conjunto miran hacia el entorno natural como una necesidad interior compartida.

González realiza impresiones de hojas, semillas, flores y ramas, que dispone arbitrariamente y de modo enmarañado en el espacio compositivo. Así, los aromitos, quebrachos, caraguatás, algarrobos, líquenes, flores del aire, helechos, etc., no sólo son representados en esas hojas, semillas y ramas, sino que los mismos elementos naturales se utilizan técnicamente en la impresión. La artista sella con estos objetos la tela, logrando en ocasiones la silueta o la copia inversa. Esta actitud de estampar el objeto natural certifica la existencia de una realidad natural: la impresión surgida de este acto de sellar, se convierte en una firma, garantiza la validez de un documento, de una realidad que nos incita a mirar alrededor. Por otro lado, los objetos creados con estampas plantean doblemente esta referencia a lo real: en la impresión de la tela, por un lado, y en la construcción objetual y su propuesta expositiva, por otro. Esta última remite a la naturaleza colgadiza que González advierte en la vegetación de la costa de los ríos.

Natalini, por su parte, plantea una relación distinta en su visión de la naturaleza, a la vez que incorpora una disciplina en la que no había incursionado previamente: la cerámica. Varias de sus obras son la resultante de un proceso de apropiación de las palabras de la lengua wichi, que el artista verbaliza también en español, y que luego traduce en las imágenes, y a partir de ellas, en objetos realizados en cerámica. Propone así una articulación entre naturaleza y cultura: los conceptos y las imágenes buscan pasar de la denotación a un significado connotativo que es propio al artista pero a la vez se resemantiza en cada uno de los receptores. El paisaje, así como los animales representados, y las palabras con los que se articulan, constituyen construcciones simbólicas de una realidad anhelada e imaginada, pero no percibida. Una realidad desprovista de historicidad como también de descripción o referencia sensible, en la que se permite ciertas concesiones, como incorporar una jirafa en el contexto chaqueño.

Marcón se aproxima a los vínculos entre el mundo animal y vegetal chaqueño evadiendo las taxonomías y apartándose de presupuestos de corte cientificista. Si bien en el proceso de realización parte de referentes fotográficos, la coexistencia de ambos mundos es una construcción ideal más que real. Desde una mirada exhaustiva pero subjetiva, indicial a la vez que integradora, el gesto se convierte en la savia del acto de dibujar y pintar.

Esta gestualidad enfatiza no sólo la acción, sino también la presencia, la posibilidad de ‘mirar’ desde otro lugar sin caer en un concierto óptico vaciado de contenido. Por otro lado, sus intervenciones en el espacio expositivo - en la pared – nos acercan a una actitud lúdica a la vez que comprometida en la necesidad de enfatizar las posibilidades de la naturaleza chaqueña. Así, la fugacidad del gesto se une a una construcción reflexiva de la naturaleza que busca interpelar nuestra sensibilidad y nos obliga a reflexionar sobre nuestras cegueras.

En su conjunto, estos artistas nos revelan paisajes ausentes de nuestra experiencia cotidiana o de nuestra imaginación, obligándonos, como espectadores, a ingresar en el juego del desciframiento e experimentar su vivencia.

Dra. Mariana Giordano.


II. Datos de la Muestra e Institucional












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