En mayo de 2003, la exposición "El Ojo del Alma" de Mario Natalini, que había tenido un notable éxito en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires en 2002, se presentó en la Alliance Française de Resistencia, Chaco.
El propósito de esta exhibición fue republicar y difundir el mismo cuerpo de obras y el prestigioso prólogo de Luis Felipe Noé en mi provincia natal, permitiendo al público chaqueño acceder a una muestra de alcance nacional. La inauguración se realizó el 16 de mayo de 2003.
Prólogo de Luis Felipe Noé y Obras Exhibidas
La muestra en la Alliance Française de Resistencia mantuvo el valioso texto curatorial del maestro Luis Felipe Noé, "El Ojo del Alma de Mario Natalini", que ya había acompañado la exposición en el Centro Cultural Borges. Este prólogo es un análisis profundo de tu obra:
El ojo del alma de Mario Natalini
Mario Natalini es tan claro y preciso en su imagen como difícil es, a pesar de ello, entrar en su secreto. Mario a pesar de haber nacido en Rosario (1959) es un artista chaqueño, mas específicamente de Resistencia, y el nos lo recuerda permanentemente. Así una de las series que integran esta exposición se denomina “Territorio Nacional del Chaco”, nombre oficial que tenia durante su infancia su actual provincia. Esta serie se muestra aquí junto con otra ‘’Cuadros de una exposición’’. Si bien ambas se muestran por primera vez en Buenos Aires ya habían sido exhibidas en el Museo Provincial de Bellas Artes Rene Brusau, de su ciudad en 1998 y en el 2001, respectivamente. Con anterioridad ya había expuesto en Buenos Aires (Centro Cultural de la Recoleta, 1992) y el titulo de esta muestra había sido “Informe de la Frontera”. Este aludía también a su ubicación geográfica pero así mismo a su ubicación personal: la de estar entre la frontera de la razón y la explosión irracional. En la primera de estas series que muestra ahora afirmaba su territorio retornando a su infancia de manera militante. Para el prólogo que escribí para cuando mostró en Resistencia, hacía alusión a las explicaciones que Mario había escrito detrás de las fotografías de las obras que la integraban. En ellas se pone de manifiesto esa vuelta a su niñez pero no como un acto nostálgico, si no como alguien que nunca quiso salir de ella y, sin embargo, le han pasado los años. Así daba estos ejemplos: para la obra ‘’Autorretrato echo a los 39’’ explica Mario Natalini ‘’con pocos meses de edad’’. Doy vuelta la foto y veo un niño con cara de adulto dentado en un espacio rojo. Y así ‘’El viejo’’ es explicado como ‘’representación de la vejez’’ y ‘’Mujer embarazada’’ (entre paréntesis figura la palabra ‘’futuro’’) lleva la siguiente aclaración: ‘’la hermana de mi tía (mamá) embarazada, vestida de enfermera’’. Para el cuadro ‘’Paloma Mensajera’’ explica ‘’Paloma urbana de sol y amor’’. La obra ‘’los tres colores primarios y el blanco se entrelazan conformando al pájaro’’. Para el éste último cuadro es ‘’naturalista’’. En la segunda serie, tal como lo señala Mariana Giordano en el prólogo de su exposición del año pasado, se evidencia ‘’el linde entre estos dos elementos de la existencia humana’’: aquellos a los que hice alusión hablando de la frontera, la razón y la explosión irracional. ¿Por qué? Ella explica: ‘’se dice generalmente que las crisis llevan a la renovación y esto ha sucedido en la vida y obra de Natalini. El proceso de transformación que podemos advertir en estos últimos tiempos respondió a un cambio, en su propio espíritu: su hijo Piero ha sido el motor de dicho cambio, que en lo personal habla de madurez afectiva y emocional y en lo artístico se revelan un compromiso implícito con la vida’’. Es así que Mariana Giordano adelante agrega: ‘’El componente racional se halla presente, en el juego reflexivo entre realidades e irrealidades’’. El carácter introspectivo de sus últimas obras se encuentra así, curiosamente, entre un ánimo expresionista y una formulación conceptual, por eso la importancia que él le da ahora a la palabra como acompañante de la obra; sea como título o comentario. Es que tal vez el nacimiento de Piero le dio a Mario una perspectiva por lo cual dejó a su hijo desempeñar el papel de niño de tal manera que con la madurez de un gran artista gráfico-o mejor dicho, diseñador – plantea en cada obra un ‘’afiche’’ cabalístico de la unidad ‘’infancia-vida’’. Conozco a Mario Natalini hace unos quince años, estuvo en mi taller y luego – aún después de su exposición en la Recoleta-participó en un seminario de análisis de obra que hice en Posadas para artistas del noreste en el cual participaron entre otros también dos artistas que ya han expuesto en Ojo al País-Mónica Millán, de Misiones y Andrés Bancalari del Chaco-. Este conocimiento me permite valorar por un lado su gran coherencia en su evolución y por otro el gran poder de síntesis poética al que ha llegado en la imagen: sus obras son algo así como ‘’haiku’’ visuales. De esta manera creo que si bien esta no es su primera exposición en Buenos Aires, servirá para revelar aquí a un artista singular de una gran personalidad: una especie de ojo del alma.
Luis Felipe Noé
Obras Exhibidas: La exposición en la Alliance Française de Resistencia (ubicada en Roque S. Peña 453) presentó los mismos cuadros que se habían mostrado en Buenos Aires.
Valoración Regional: Replicar esta exposición fue una manera de compartir con mi comunidad un logro nacional, reafirmando la conexión entre la producción artística del Chaco y los grandes centros culturales del país.
Esta iniciativa subraya mi compromiso con la difusión del arte y mi deseo de que mi obra, reconocida a nivel nacional, también fuese accesible y valorada en mi propia tierra.


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